¡República de México, despierta!

¡República de México, despierta!

¡República de México, despierta!

Salvador de la Madrid y Mendoza| Pulso Informativo

Esta Nación, la República de México, está viviendo quizá la mayor crisis institucional, económico-social y a nivel de libertad de expresión, y digo ‘libertad de expresión’ no porque el pueblo no se pueda expresar contra el sistema y el gobierno en turno, sino porque la voz del pueblo no ha sido escuchada a lo largo del gobierno del iletrado señor Peña Nieto; quien en lo que va del sexenio ya se ha llenado los bolsillos con el erario público y los préstamos internacionales; porque la voz del pueblo no le importa en lo más mínimo al presidente que elegido en 2012, ni a los secretarios Videgaray, Guajardo y Coldwell. Por cierto, tampoco le importa a Carnstens.

Quienes votaron por el PRI; no por títere de Televisa y el empresariado mediocre y explotador del país; con la idea de recuperar cierto orden o control en materia de delincuencia, inseguridad y desarrollo económico, simplemente lo que estamos viviendo es la confirmación de que el pueblo mexicano no tiene alternativas, ¡le han arrancado toda posibilidad de confiar en sistema político y “democrático del país!

Con la visita del candidato republicano a la presidencia de Estado Unidos que ha conseguido el impacto necesarios para ser electo en las elecciones de noviembre –y es un hecho, Trump posee el capital político, social y empresarial necesario para ser presidente de la Unión Americana, guste o no–, Enrique Peña Nieto firmo su sentencia histórica, demostrando su debilidad, su ineptitud y el complejo de inferioridad que ya ha dejado claro en tratas ocasiones; asesorado por los peleles de su equipo o no; ha destruido lo poco de dignidad que le podría quedado como persona y mandatario, después de tantos absurdos y tropiezos.

Si bien el problema de la migratorio no es exclusivo de este gobierno, también es un hecho que el este gobierno rapaz ha hecho absolutamente nada para evitar la emigración de tantos connacionales; la mayoría se los estratos de bajos recursos, sin preparación ni oportunidades; y en este punto afirmo que: el problema no es Trump, el problema es México, son los gobiernos incompetentes y cínicos que aplauden por las remesas y carencia de un infraestructura que permita la creación de nuevas y grandes empresas nacionales que compitan con la Ford, Chevrolet, Dodge, Pontiac, Exxon, Standard Oil, Chevron, Halliburton y podemos continuar con más gigantes; el problema es el empresariado mediocre de este país, que tan sólo se ha dedicado a exprimir los recursos naturales –o importar, según el caso– y al capital humano en busca de siguiente moneda de oro sin proponer una industria de la innovación y la tecnología, luchando por egotismo en lugar de crear una gran empresa nacional unificada; el problema son los mexicanos, porque no pueden ver más allá de los vituperios de un charlatán como Trump, ignorando la estrategia real del próximo presidente de Estados Unidos, porque les gana más su consumismo y su egocentrismo en lugar de el deseo de cultivarse, leer, aprender inglés u otras lenguas por su cuenta propia para defenderse y competir, porque no se han realizado una movilización genuina sin tener que rendirle cuentas a los partidillos socialdemócratas –otros rateros que mangonean a los sectores pobres del país– u otros grupos de interés.

El problema no es el parásito que se tiene actualmente como presidente, ni el estratega político Trump y su verborrea propagandística. El problema es México y la indeterminación nacional, la mala voluntad, el egoísmo, el consumismo, el racismo, la ignorancia y la desidia de un pueblo que exitosamente han logrado convertirlo en ‘gente’.

Es imperante corregir el rumbo de esta Nación y echar abajo todas las ‘reformas estructurales’ que tiene como fin concluir el saqueo los recursos del país, deshacerse de leyes absurdas producto de objetivos político-electorales, trabajar de verdad y con compromiso por y para la Nación, ser verdaderos administradores de los recursos del pueblo, incrementando el valor de los mismos y reflejándose en una sociedad con oportunidades, más equitativa y con crecimiento en los ámbitos social, cultural y económico.

México D.F., Agosto 31 de 2016.

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